Perceptions of how FGC should be addressed ranged from acknowledging and directly confronting it to silencing and rejecting it as a Kurdish practice.
The participants associated FGC with a “traditional mindset” and perceptions of female sexuality that did not readily fit into new ideologies of women’s liberation.
Sin embargo, el relativismo cultural nos recuerda que las diferentes colectividades tienen derechos que varían a través de las culturas y en relación con otras colectividades e individuos por lo que cada juicio de valor es culturalmente relativo.
El relativismo cultural ve la Declaración Universal de los Derechos Humanos de 1948 como una enumeración de derechos y libertades ideológica y políticamente culturales.
It also recommends that community and public based education could be used to curb FGM.